Infórmate Ahora: 680 315 769 info@humanodevelopment.com

La gestión del estrés es la gran asignatura pendiente de nuestra sociedad. Los efectos sobre nuestra salud y bienestar se reflejan, año tras año, en el aumento de todo tipo de trastornos y enfermedades relacionadas con el estrés, como indican las estadísticas y el incremento de los costes sanitarios por este tipo de problemas.

 El estrés es una respuesta del organismo ante cualquier cambio, demanda externa o interna que se percibe como amenazante, lo que lleva a la movilización de recursos fisiológicos y psicológicos para poder hacer frente a esas situaciones. En cantidades pequeñas, el estrés es una respuesta adaptativa y hasta saludable, pues estimula a adaptarse a las diversas situaciones. Sin embargo, mayores cantidades de estrés pueden perjudicar seriamente la salud.

El estrés se manifiesta en una reacción de lucha o huida, y se asocia principalmente con algunas emociones (por ejemplo, el miedo y la ira). Según el modelo interactivo de Lazarus y Folkman, el estrés depende de la valoración que las personas hacemos de las situaciones estresantes y de los recursos que tenemos para hacerlas frente. Y esa valoración inicial (del daño/pérdida, amenaza o reto) y secundaria (de los recursos que disponemos) depende en gran parte de nuestras creencias, actitudes, regulación emocional, patrones de conducta y estilos de afrontamiento, así como del nivel de apoyo social percibido

Las situaciones estresantes pueden ser de muchos tipos (tanto eventos de gran importancia como multitud de sucesos menores) y los efectos que se manifiestan (ansiedad, falta de energía, etc.) pueden provocar más estrés (miedo a los síntomas). Además, las situaciones que provocan estrés no sólo son por exceso (mucho trabajo, sucesos traumáticos, numerosos contratiempos o conflictos personales) sino que también pueden ser por situaciones de déficit (falta de sentido vital, aburrimiento, sentirse poco valorado, etc.).

Cuando tenemos estrés pasamos por tres fases: las fases de activación, resistencia y agotamiento. Y los efectos fisiológicos se producen por fases a través de los tres ejes de actuación de la respuesta de estrés en nuestro organismo:

  • El eje neural se pone en marcha de manera inmediata, provocando una activación del sistema nervioso simpático y del sistema nervioso somático. La activación de estos dos provoca incrementos en la tasa cardiaca, sudoración, vasodilatación o vasoconstricción, tensión y dolor muscular, etc.
  • El eje neuroendocrino se activa más lentamente y precisa que el estrés se mantenga durante más tiempo. Conlleva la activación de las glándulas suprarrenales, con la consiguiente secreción de catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), con efectos en la presión arterial, la tasa cardíaca, disminución del riego sanguíneo, etc. La activación mantenida de este eje facilita la aparición de problemas cardiovasculares.
  • El eje endocrino (sub-eje adrenal-hipofisario), provoca la liberación de gluco-corticoides (cortisol y corticosterona) así como mineralocorticoides (aldosterona y desoxicorticosterona). Este eje es más lento, y precisa de una situación de estrés perpetuada en el tiempo, provocando indefensión, pasividad, depresión, pérdida de control, inmunosupresión, síntomas gastrointestinales, etc.

Los trastornos a nivel físico y psicológico desembocan en una mala adaptación y hábitos poco saludables (comer en exceso, insomnio, dependencia de sustancias, etc.). Pero, además, no olvidemos que el estrés afecta también en gran medida a nuestro rendimiento, por lo que no gestionarlo sería algo sin sentido en contextos laborales.

¿Qué podemos hacer frente al estrés?

Aunque los síntomas del estrés puedan disminuir con la toma de medicación, esto no soluciona el problema, por lo que es imprescindible solicitar atención psicológica, lo que a su vez se puede combinar con la realización de un programa de reducción de estrés basado en mindfulness y la práctica regular de hábitos más saludables.

En Humano Development somos especialistas en la gestión del estrés y la ansiedad. Nuestro enfoque se apoya en la psicoterapia, el coaching y el entrenamiento en mindfulness. Para reducir a corto plazo los síntomas del estrés y conseguir resultados positivos a largo plazo consideramos imprescindible actuar, al menos, en los siguientes ámbitos:

  • Las creencias limitantes y la forma de valorar tanto las circunstancias como los recursos que uno tiene. Esto incluye también la posibilidad de plantearse ciertos cambios vitales.
  • Los patrones de conducta, favoreciendo un patrón de tipo resiliente.
  • Los estilos de afrontamiento, facilitando aquellos que son más adaptativos y que permiten reducir el estrés.
  • La mejora en la comunicación interpersonal y asertividad.
  • La auto-regulación emocional y el nivel de activación del organismo, lo que se puede conseguir con diversas técnicas (mindfulness, yoga, relajación, etc.).
  • Las habilidades de organización, gestión del tiempo y de solución de problemas.
  • El cultivo de hábitos más saludables (ejercicio físico, alimentación, etc.).

 

 

Al navegar y continuar en nuestro sitio web www.humanodevelopment.com , estás consintiendo el uso de Cookies antes enunciadas en las condiciones contenidas en la presente Política de Cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies